Presión neumáticos: todo lo que debes saber

23 may. 2024

La presión de los neumáticos es un aspecto fundamental en el mantenimiento y la seguridad de cualquier vehículo. No solo influye en el rendimiento del automóvil, sino que también afecta directamente la eficiencia del combustible, la durabilidad de los neumáticos y la seguridad en la conducción. Si están adecuadamente inflados garantizan una mejor tracción, una respuesta más precisa del volante y una disminución del riesgo de reventones. 

Cuál es la presión correcta  

Varía según el vehículo y el tipo de neumático. Sin embargo, existen algunas pautas generales y métodos para determinar la adecuada: 

  • Manual del propietario: La fuente más confiable es el manual del propietario del vehículo. Allí se especifican las presiones recomendadas para los delanteros y traseros, generalmente en psi (libras por pulgada cuadrada) o kPa (kilopascales). 
  • Etiqueta en el vehículo: La mayoría de los vehículos tienen una etiqueta en el marco de la puerta del conductor, en la tapa del tanque de combustible o en la guantera, que indica las presiones recomendadas. 
  • Neumáticos específicos: puede variar si se utilizan diferentes a los originales. En estos casos, se debe consultar con el fabricante del neumático o un profesional del servicio automotriz. 

Pautas generales: 

  • Automóviles y SUV: oscila entre 30 y 35 psi. 
  • Camiones ligeros: alrededor de 35 a 45 psi. 
  • Vehículos de carga o con remolque: Pueden necesitar presiones aún más altas, dependiendo de la carga. 

Factores a considerar: 

  • Temperatura: por cada cambio de 10 grados Fahrenheit (aproximadamente 5.5 grados Celsius), la presión puede variar aproximadamente 1 psi. Es recomendable revisarla cuando están fríos, antes de conducir o después de al menos tres horas. 
  • Condiciones de carga: Si el vehículo está cargado con mucho peso, es posible que se necesite aumentar ligeramente, siguiendo las recomendaciones del fabricante del vehículo.

Qué pasa si es más alta o más baja 

Mantenerla dentro de los niveles recomendados es crucial para la seguridad y el rendimiento del vehículo. Tanto la excesiva como la insuficiente pueden tener consecuencias negativas. A continuación, se describen los efectos de cada situación: 

Presión baja  

  • Mayor desgaste de los bordes: los neumáticos tienden a desgastarse más rápidamente en los bordes exteriores, lo que reduce su vida útil. 
  • Mayor consumo de combustible: aumenta la resistencia al rodamiento, lo que obliga al motor a trabajar más y consume más combustible. 
  • Calentamiento excesivo: La falta de aire puede provocar un mayor calentamiento, aumentando el riesgo de reventones. 
  • Peor manejo: afecta la capacidad de maniobra y estabilidad del vehículo, especialmente en curvas y frenadas de emergencia. 
  • Mayor riesgo de aquaplaning: puede aumentar la probabilidad de aquaplaning en condiciones de lluvia, ya que el neumático no puede dispersar el agua de manera efectiva. 

Presión alta

  • Mayor desgaste en el centro: si están inflados en exceso se desgastan más rápidamente en el centro de la banda de rodadura. 
  • Reducción de la tracción: disminuye la superficie de contacto del neumático con la carretera, lo que puede reducir la tracción. 
  • Conducción más dura: pueden hacer que el vehículo sea más rígido y menos cómodo, absorbiendo menos los impactos de la carretera. 
  • Mayor riesgo de daños: Los sobreinflados son más susceptibles a daños por baches, objetos en la carretera o bordillos. 
  • Desgaste desigual: puede causar un desgaste desigual, lo que afecta su rendimiento a largo plazo.
Aquí puedes consultar todas las piezas de los coches SEAT

Si notas cualquier problema con algún elemento de tu vehículo, no dudes en contactar con nuestro taller SEAT en Madrid, haremos una revisión y repararemos o sustituiremos la pieza.